Una vez terminadas las navidades, me senté a reflexionar lo que me depararon estas fiestas, con el siguiente resultado. En primer lugar, pude comprobar como personas y colectivos, una vez más, van por delante del gobierno municipal. Un concierto en el Pub Cuadros, un concierto en el Café Kavafis, un concierto recital en el Café Pub Gaudí y una obra de teatro en el Diocesano, son algunos ejemplos de ello. Es preocupante que las personas que llevaron a cabo estos actos, huérfanos de apoyo institucional, tengan que buscar siempre lugares que no sean de gestión pública para llevar su labor a cabo.

Una de las noticias más sonadas fue la negativa de la concejalía de cultura a pagar el importe del alquiler del Teatro Diocesano para que el grupo RebelArte pudiera escenificar El médico a palos. Este grupo, en menos de 24 horas, consiguió el dinero suficiente a través de comercios locales. Esto enfadó a la concejalía y como pataleta, les habló del local público en el que ensayaban. ¿Os suena esta forma de gobernar? Bien, el resultado fue el esperado, El Teatro Diocesano lleno y un triunfo social, una victoria moral de la sociedad frente a unos poderes que no se enteran o no se quieren enterar. Ese día y con ese acto, algo muy bonito nació en Astorga.

Otro de los motivos de disputa sobre la gestión municipal lo tenemos en los adornos navideños de la ciudad. El ayuntamiento de Villarejo de Órbigo y once colectivos elaboraron un árbol con productos reciclados, concienciando así a la población de la importancia de esta tarea, de la misma forma que lo hicieron en 2012 la Asociación de Mujeres de Riaño o las niñas y niños de los colegios de Astorga, pero claro, mucho mejor la pomposidad y llenar la calle de luces, a ver si nos ven desde las alturas. Guíanos señor. Sepáranos de Manuela Carmena y Ada Colau y líbranos del mal, amén. Aunque estas devuelvan a los vecinos y vecinas viviendas sociales vendidas a fondos buitre. Pero claro, la navidad es otra cosa, con una limosna van que chutan. Y luces, muchas luces, que nos hacen sonreír.

Continuando con el repaso navideño, algo que eché en falta fueron las quejas del PAL-UL (ese partido autonomista leonés que no es capaz de explicarme las medidas que está tomando para conseguir la autonomía leonesa por la que dicen luchar) sobre los baches en las calles y las farolas que no alumbran. Se ve que 200 € semanales por reuniones de 22 minutos  bien valen un silencio. Buen maestro tuvieron con De Francisco, que primero descalificaba a Mario Amilvia de la misma forma que Pablo (Peyuca, no Iglesias, que para nuestra desgracia nunca se parecieron en nada) lo hacía con Arsenio García y viceversa, para luego, ambos, acabar de la mano… ¿con caciques de por medio?. Aunque confieso que ver esas noticias en la prensa local quejándose del mal estado de una acera eran hasta entrañables. Por qué, ¿otra cosa se recuerda de la oposición del PAL-UL? Triste huella.

Esta Astorga que agoniza aún está amparada por cierta prensa, como la dirigida por la Pluma imbécil, que pagando 300 € brutos a sus trabajadores sin darlos de alta y albergando artículos de opinión que dibujan la cara más rancia y casposa de la ciudad, pretende dar lecciones. Vivir a un alto nivel de vida y no pagar tus deudas como hizo este articulista y candidato a la alcaldía por Ciudadanos, deben ser cosas del cambio sensato, eslogan de C’s, ese partido dirigido por Albert Rivera, que por lo visto,no es tan sensato. Para finalizar sobre la prensa, hay formas y formas de dar titulares, y decir que Ángel Iglesias dignificará a los perros de la Perrera Municipal no es la más justa. Los perros tienen dignidad suficiente y si alguien dignifica la perrera, son los voluntarios y las voluntarias que la mantienen. Lo único que hace Iglesias es destinar parte de los impuestos públicos para acondicionar dicha perrera. La prensa debe ser libre y no hacer entrevistas masaje, para que sus lectores, sigamos creyendo en ella.

Casi una mención aparte merece el artículo El numerito, escrito por un exalcalde que nunca estuvo a favor de la ley de matrimonio entre parejas del mismo sexo, que nunca estuvo a favor de la diversidad lingüística del Estado y que por lo visto, al igual que le ocurre a Felipe González, se están quitando la careta mostrando que su forma de pensar está mucho más cercana al partido que fundó Manuel Fraga que al que fundó Pablo Iglesias en 1879.

Resumiendo, una Astorga con una estructura anquilosada en una forma de gobierno muy rancia, cuyo dirigente cobra 1.950 € mensuales por media jornada pese a que defiende los recortes sociales (como la lideresa de las mamandurrias) empieza a despedirse y otra, como dije, ya vuela sola. No soy el primero en pedirlo, pero creo que una sinergía de fuerzas políticas con base social, al igual que ocurre en la vecina Galicia con la formación En Marea que coordina Yolanda Díaz, es más que necesaria. Como en su día dijo Clara Campoamor sobre el voto femenino: “No cometáis un error histórico que no tendréis nunca bastante tiempo para llorar”. No basta con caras nuevas, hace falta hacer política a diario entre todos y todas. La política, o la haces tú o te la hacen. ¡Con Unidad Popular, Podemos!

Pd.: mientras Carolina Bescansa pone el foco en la conciliación de la vida familiar y laboral, ya que la española es una de las peores de Europa, la carcunda sigue en su bunker. Facer Estorga, ye la hora de la sua xente.

– Abel Aparicio

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