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Luis García Holgado fue un trabajador idealista (uno de tantos) que fue cruelmente asesinado por el fascismo y durante muchos años su cuerpo yació en tierra de nadie.

Durante su vida, fue concejal en Astorga por el Partido Socialista. Hasta ahora, el Ayuntamiento de Astorga parece estar haciendo las cosas más o menos bien en cuanto a Memoria Histórica se refiere, de hecho, es una de las ciudades donde ya no queda, por ejemplo, ninguna calle con nombre franquista.

Tuve el honor de asistir, en noviembre de 2014, a los actos de homenaje a Luis García Holgado en Astorga. Dicho homenaje fue organizado por el Ateneo Republicano de Astorga, aunque con la colaboración puntual del Ayuntamiento (gobernaba el PSOE en aquel momento) en determinados puntos.  Asistieron al homenaje, que duró todo un fin de semana, numerosas personalidades, incluído el cónsul argentino, luchadores y luchadoras por la Memoria Histórica de toda España, entre ellas Chon Vargas, hija de Ascensión Mendieta, que recientemente recuperó los restos de su padre en Guadalajara. Y, por supuesto, asistió, viajando desde Argentina, la sobrina nieta de Luis, Inés García Holgado, primera querellante en Argentina contra los crímenes de la dictadura, a la que tuve la inmensa suerte de conocer y el honor de poder contarla entre mis amigos. Es por ella que escribo estas líneas, para darle voz a ella y a su padre, sobrino de Luis, porque creo que es de justicia.

El fin de semana del homenaje, como asistente, lo viví como emocionante aunque es cierto que vi detalles que me resultaron extraños cuanto menos, pero en aquel momento no les di importancia… hasta que hablé esta semana con Inés y supe lo que había pasado. Recuerdo en el acto que hicimos frente a la tumba de Luis, que Juan José Perandones (el que había sido alcalde socialista en Astorga pero que en aquel momento no lo era) quiso decir unas palabras, y dijo una frase que a mí me sorprendió, además entre sollozos y pucheros. Dijo algo así como que los que más habían sufrido en Astorga durante la Guerra Civil fueron los socialistas. Se puede estar de acuerdo o no, pero me pareció de un afán de protagonismo poco apropiado. Puedo equivocarme pero siempre he pensado que no se debe politizar las muertes (y menos en este caso, que era un acto organizado por el Ateneo Republicano y no era partidista) la sangre de los muertos es de sus familias y de nadie más. Y a Luis no lo asesinaron por socialista, lo asesinaron por sus ideas.

Cuál sería mi sorpresa cuando esta semana sé que en agosto de 2014 IU registró una petición formal para que el Ayuntamiento hiciera un reconocimiento institucional al que fuera su concejal, por ejemplo hijo predilecto, ponerle su nombre a una calle o una placa. Una simple placa conmemorativa es lo que su familia pidió en el homenaje, y no se hizo. A día de hoy ninguna deferencia, ningún reconocimiento. Queda muy bien delante de la prensa reivindicar la figura de un compañero de partido, pero luego a la hora de verdad, lo dejan caer en el olvido y hacen oídos sordos a la petición de la propia familia.

Eso no es todo. Resultó que, durante la organización del homenaje, el Ateneo Republicano se encontró con negativas y cortapisas del Ayuntamiento (no tengo muy claro por qué). En agosto de 2014, durante unas conversaciones con Victorina Alonso, en aquel momento alcaldesa y secretaria del PSOE en Astorga, se mostró de acuerdo con el homenaje, accedió a hacer un reconocimiento en el Salón de Plenos del Ayuntamiento, no solo contando con su presencia sino con la de toda la corporación. Asimismo se compromete a participar activamente en el homenaje, poniendo todos los recursos necesarios para su celebración. En este punto mencionaré que lo único que se pedía, además de lugares para la celebración de los actos, eran 500 euros para pagar alojamiento y viajes de algunos de los ponentes. También se comprometió con poner el nombre del homenajeado a una calle en Astorga.

Tan solo un mes antes del homenaje, en octubre y sin saber por qué motivo, la alcaldesa se niega a todo lo anterior. Ni quiere recibir a la familia con honores en el Salón de Plenos, ni cede la Ergástula, ni quiere correr con los 500 euros de gastos. Accede a dejar la casa de cultura y recibir a la familia en su despacho. 48 horas más tarde (pienso yo, que soy una malpensada, que cuando supo que el acto tendría amplia cobertura de prensa nacional) rectifica y da el sí a todo. Aun así si me piden mi opinión, todo fue simple postura, teniendo en cuenta, además de lo anterior, que esos días estuvo presente el cónsul argentino, Roberto Eduardo Gudiño, y ni siquiera se le hizo un recibimiento oficial, ni tampoco personal. Extraño, si tenemos en cuenta cómo se recibe a otras embajadas en la ciudad, como por ejemplo la de Rusia hace muy pocos días. Esto demuestra una dejadez y una pasividad totales.

Como digo, todo para la prensa: el discurso de Perandones en el cementerio, la actitud de la alcaldesa durante los actos, en definitiva, la reivindicación de la figura de Luis García Holgado por parte del PSOE en público, y la dejadez que han mostrado en homenajear realmente a este, (según palabras de la propia alcaldesa) “hombre entrañable que luchó por la libertad”.

(Contenido y datos recopilados tras conversaciones con Inés García Holgado, y publicados a petición de la misma y de su padre, Benjamín, sobrino de Luis García Holgado).

Vanessa Gutiérrez.

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